viernes, 3 de julio de 2015

Capítulo uno: Es el principio de todo, Enferma.

Podría empezar diciéndoles mi nombre, o no. Podría empezar diciéndoles cómo soy o cómo no soy. Pero la verdad es que no tengo muy en claro qué soy y mucho menos qué no soy.
No les voy a contar mi nombre. Sólo les voy a decir que empieza con A. Mi apellido es mío, no importa, por lo menos por ahora.
Los nombres de las personas en mi historia no van a cambiar, sólo el mío voy a resguardar hasta que sienta que es sumamente necesario para la buena comprensión de mi relato. Entenderán, no es tan fácil leer cada dos oraciones un ''A'' como sujeto/nombre propio. Es medio agotador, cansador. Además, creo que si son capaces de bancarse mi historia desde el principio, no les puedo negar mi nombre. Pero al final, sean pacientes.
Como les dije, no sé bien quién soy, o qué. O quién no soy -o qué-. 
Soy cambiante. Eso es algo constante en mí, lamentablemente. Hoy puedo decirles que no soy una mentirosa, pero quizás dentro de dos días me vean inventando la mejor historia que se les ocurra. Quizás pueda decirles que no soy suicida, pero hace dos años atrás estaba hospitalizada por un intento, y ustedes saben ''una nunca deja de ser una suicida''. Es un viaje de ida. Te estigmatiza, te señala a vos misma la historia que vos misma forjaste. Y te acusa, te culpa y te golpea cada noche. Con recuerdos, ellos son sus látigos. Y si que duelen, eh.
Hay algunas cosas que sé de mí misma y eso les voy a contar ahora. Tengo veinte años, soy de Libra y del horóscopo chino, creo, que soy perro. Soy morocha, de ojos a veces verdes, a veces celestes y, otras, medios grises. O así me dice la gente. Nunca supe bien de qué color eran mis ojos, sólo sé que es una de las pocas cosas que me gustan de mí...¡Qué digo pocas! La única. Soy petisa, no paso del metro sesenta. Ahora estoy flaca, más que siempre, pero no esquelética. No me gustaría ser así, me da rechazo. No discrimino, ojo, conozco y conocí mucha gente que sufría/sufre de anorexia, lxs apoyo y ayudo en lo que pueda...sólo que no me gusta, no me gustaría ser así jamás. Bueno, tampoco jamás. Aprendí que conmigo los ''nunca'', ''jamas'' y ''siempre'', están un poco perdidos. 
Soy de tez muy blanca, con muchas pecas y algún que otro lunar en la espalda más que nada. Me gustan las frutillas, los panqueques, las tortas de chocolate con mucho dulce de leche Sancor y mousse de chocolate. La nueces son una de mis perdiciones, junto con el kiwi, el Biznike, el chocolate KitKat y Kinder. Me gusta mucho comer, demasiado diría yo. Pero no soy gorda, así que no me privo de nada. 
Prefiero Burger King a Mc Donald's y odio a Mostaza. Nunca comí en Subway y fui sólo una vez a Starbucks y no me gustó. Se ve que no me cabe mucho esa gilada del ''hipster''. 
Soy de Morón, Zona Oeste de Bs. As.Me gusta el Rock Nacional (así, en mayúsculas: Rock Nacional). Mis bandas preferidas son: Las Pastillas del Abuelo, Salta la Banca, La Vela Puerca, De La Gran Piñata, Rock a la Orden, Callejeros, Andrés Calamaro, Fito Páez. Y bueno, lo tengo que decir, Tan Bionica me puede mucho, por favor no me haga bullying. Pero, ojo, también amo la música extranjera, mis bandas más más favoritas, son extranjeras: Tokio Hotel (Alemania), Paramore (EE.UU) y My Chemical Romance (EE.UU). Esas son mis bandas ''principales''. Sin ellas no viviría. Soy una melómana empedernida.
Me gusta mucho leer. Mi escritor preferido es Alejandro Dolina, mi libro preferido es ''Crónicas del Ángel Gris'' de justamente él y ''El  Túnel'' de Ernesto Sábato. Pero, curiosamente, mi género favorito tanto de literatura como de películas es misterio, suspenso, drama, terror, terror psicológico. Esas películas que te vuelan el bocho, ¿vieron? Bueno, esas son las que más amo.
También me gustan las de acción, guerra, con muchos tiros, sangre, muerte y autos. Con espíritus dando vueltas y algún exorcismo por ahí. Lo ''raro'', lo que a la gente ''normal'' (según mis papás) no les gustaba. Lo ''diferente'' y ''extraño'', éso era lo que más me gustaba. Tim Burton es mi director preferido, Johnny Depp mi actor preferido y mi amor platónico más grande. Le siguen, cabeza a cabeza, Robert Downey Jr, Benedict Cumberbatch y Tom Hiddleston. Mi superhéroe favorito es Batman e Iron-man y mi villano favorito, por y para siempre, va a ser The Jocker (El de Heath Ledger, será eterno).
Soy lesbiana, estoy de novia con una chica hermosa en todos los sentidos posibles llamada Grecia. Nuestra historia también va a estar acá, nuestra vida, la mía, la suya y la nuestra, va a estar acá.
Y no sé qué más decirles. Ya les dije lo que me gusta, lo que no, mis preferencias, gustos musicales, de libros, de películas y de lo que se me ocurría mientras pasaba la noche viendo dormir a Gre.
Pero falta una cosa, esencial: Lo que soy. Cómo soy. El monstruo que soy.
Tengo veinte años y soy depresiva. Quise matarme más de siete veces y ninguna funcionó. Me autolesiono (cualquiera de sus formas: cortes, quemaduras, golpes, rasguños, someterme a situaciones de riesgo, etc.) desde los doce años. Me diagnosticaron con Trastorno Límite de Personalidad (TLP) o comúnmente llamado Borderline, con rasgos y combinaciones con el Trastorno Maníaco-Depresivo o, comúnmente, llamado Bipolar. Soy una mezcla rara y constantemente cambiante. Tengo trastornos de la ansiedad, insomnio a veces, ataques de pánico, ira desmedida contra mí misma y, a veces, contra los demás. 
Soy eso, soy un monstruo. No sé si nací así o las circunstancias de la vida me forjaron esta personalidad. Pero eso no cambia lo que soy.
Soy una mina de veinte años triste, deprimida, enferma sin cura y perdida.

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